Primeras Conclusiones – Congreso de Políticas para Personas Mayores


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1º Congreso de Políticas para Personas Mayores

– Primeras Conclusiones –


Las bases para conformar un nuevo paradigma para las personas mayores genera la creación del Foro Interdisciplinario para Personas Mayores (FIPeM) como resultado de los procesos científicos, sociales y económicos ocurridos en los últimos 100 años, período durante el cual se duplicó la edad referencial límite del período existencial de las personas pasándose de 60 a 120 años.

El Congreso constituyó el primer paso de un proyecto que se viene forjando e ideando hace tiempo. Su desarrollo puso de manifiesto la importancia de la participación social, creando un espacio dinámico donde puedan interactuar distintos sectores de la vida social de nuestro medio en el marco del nuevo paradigma a implementar.

Los distintos aspectos, culturales, religiosos y políticos, tanto como los referidos a los ámbitos de salud y participación académica, demostraron que el eje del propósito del Foro se desplegó en una misma línea de acción. La integración, accesibilidad y cambio de paradigma de la vejez.

Las múltiples propuestas generadas en las comisiones se centran en la importancia de la salud y la prevención, la educación y la trasmisión sobre los derechos existentes y los que se pueden generar, asegurando la llegada a todos los sectores sociales y académicos.

 

Principios generales:

  • La necesidad de enseñar, desde la educación formal, que la vejez no es «algo que le pasa al otro» si no algo latente en todos nosotros desde el momento que nacemos, un camino que sólo se diferencia en la línea de tiempo. Un cambio de imagen de nuestro propio futuro nos alentara a seguir tejiendo la red de proyectos y perspectivas.
  • La importancia de un Observatorio Nacional de Derechos de Personas Mayores en el ámbito del FIPeM, en articulación con el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina, que asegure y fortalezca la participación de la sociedad civil, creando ámbitos de concientización e integración.
  • Que en el ámbito de salud y economía, la llegada a la etapa de personas mayores no sea un punto de quiebre, si no una continuidad, generando, informando y asegurando el conocimiento de derechos ya vigentes, auspiciando programas de inclusión en el ámbito laboral y educativo, donde la posibilidad tangible de elegir el momento de retiro o de seguir sosteniendo una participación activa, constituya una opción posible.
  • Que el sistema de salud sea integral, promueva la desmedicalización, la elección y posibilidad de elección del lugar para vivir, creando programas de atención domiciliaria y asimismo garantizando los derechos humanos y calidad de vida de las personas que residen en establecimientos de larga estadía.

Una amplia gama de actores del campo social han podido aportar a la construcción de las variadas propuestas generadas en el marco del Primer Congreso de Políticas para Personas Mayores; representantes de obras sociales, políticos, asociaciones, redes de la sociedad civil, ambientalistas, académicos e intelectuales, docentes, artistas, funcionarios y otros.

Un aspecto clave a destacar en este proceso, reside en la amplia pluralidad de culturas, religiones, identidades y miradas, que han concurrido dentro de un proceso de diálogo, entendimiento y aportes, que no dejó de contemplar las diferencias.

Los grupos de diálogo y las comisiones temáticas, conformadas en el Congreso de Políticas para Personas Mayores , han apostado precisamente a esta pluralidad. Cada una pensando el punto de partida fundamental para caminar hacia una integración social, plena y válida, que promueva la accesibilidad y poder de elección.

El boceto de síntesis busca concretar esta tarea. Se ha basado, sobre todo, en los documentos y declaraciones elaborados por las comisiones de trabajo, en el marco de este Congreso.

Las propuestas expuestas en la jornada y columna vertebral de nuestros lineamientos, discutidas en un contexto de dialogo, reflexión, fructífero intercambio y basadas en el impacto de las disertaciones de los expertos en las distintas dimensiones del saber acerca del tema, se sintetizan en cuatro ejes, constituyendo el conjunto de aportes y principios expresados por las distintas comisiones:

  • Profundizar el cambio de paradigma del envejecimiento en el contexto del curso de la vida, sentando una nueva cultura política y ética, basada en la diversidad, como punto de partida para una integración plena.
  • Fomentar la prevención y la promoción socio-sanitaria.
  • Construir herramientas de participación social para profundizar la integración.
  • Transitar hacia una economía más justa, que integre a las personas mayores plenamente. Los niveles de desigualdades de oportunidades, las asimetrías de desarrollo personal y la débil estructura de integración productiva, no solo componen un paisaje de realidades diversas, sino que generan vulnerabilidades, conflictos o incompatibilidades. Superar estas heterogeneidades es un horizonte programático para la integración.

 


PREMISAS Y PRINCIPIOS


I. De la Cultura Social:

  • Realizar una amplia convocatoria para fortalecer la participación de la sociedad civil, con el objeto de alcanzar la autodeterminación en la instrumentación de las políticas públicas vinculadas a las Personas Mayores.
  • Proponer la creación del Observatorio Nacional de Derechos de Personas Mayores en el ámbito del FIPeM, en articulación con el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.
  • Desarrollar un proyecto de «Ley de derechos de las Personas Mayores» y elevarlo al Poder Ejecutivo Nacional.
  • Impulsar la integración curricular en la educación formal sobre el proceso de envejecimiento, que tenga como base comprender ese proceso en el marco del desarrollo humano. Punto de propuestas comunes en el área de salud y educación.

 

II. De las políticas públicas de salud de las personas mayores

1.Brindar consentimiento libre e informado en el ámbito de la salud. Medio ambiente sano.

  • Todo individuo debe tener derecho a su salud física y mental, sin existir discriminación alguna que se lo impida. Debe recibir una atención integral que incluya la promoción de la salud, la prevención y la atención en todas las etapas, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Una calidad de vida a lo largo de la vida que posibilite al individuo disfrutar de un envejecimiento activo y saludable y recibir, llegado el caso, una rehabilitación integrada y eficiente.
  • El derecho a vivir en un medio ambiente sano y a contar con servicios públicos básicos a fin de posibilitar su desplazamiento e interacción social y cultural, eje fundamental de prevención de la salud cognitiva y psicoafectiva.
  • Asegurar el cumplimiento de la obligatoriedad de informar y aceptar la decisión que tome la persona mayor respecto de toda práctica y/o tratamiento que le sea indicado.
  • Asegurar el acceso equitativo y oportuno a los servicios de salud integrales, fortalecer la atención primaria, los criterios de cuidados continuos y calidad total. Es en el ámbito de la Atención Primaria donde comienza la cadena de intervenciones efectivas, con la prevención y detección de factores de riesgo de enfermedades prevalentes en las personas mayores. (Ej : En países desarrollados, sólo entre el 20-50% de las demencias son reconocidas y documentadas en atención primaria)
  • Profundizar el desarrollo de programas preventivo-promocionales que consideren a la persona mayor desde su estado de salud. La prevención debe constituir un pilar fundamental para la salud de las personas mayores, jerarquizando sus capacidades y sus potenciales capacidades de aprendizaje.
  • Estimular el desarrollo de programas de cuidados prolongados, y formar cuidadores a fin de incentivar intervenciones beneficiosas a lo largo de enfermedades o dolencias crónicas.

 

2. Salud de quien recibe servicios de cuidado a largo plazo.

  • Acceder al derecho a la inclusión en un sistema integral de cuidados que provea protección y promoción de la salud, cobertura de servicios sociales, seguridad alimentaria y nutricional, agua, vestuario y vivienda, promoviendo que las personas mayores puedan decidir permanecer en su hogar y mantener su independencia y autonomía al máximo posible.
  • Estimular la desmedicalización, promoviendo la capacitación continua de los profesionales de las ciencias de la salud, actualizando los conocimientos y nuevos paradigmas sobre ejes fundamentales de la prevención, centralizados en optimizar el estado físico y psícoafectivo de las personas mayores.
  • Profundizar el desarrollo de programas preventivo-promociónales que consideren a las personas mayores desde su estado de salud. De este modo se gestiona un cambio de imagen de la persona mayor, que incluye movimiento, aprendizaje y pensamiento creativo basado en la experiencia e historia de vida.
  • Asegurar que el derecho a la protección y el cuidado sea respaldado por las políticas públicas y no simple obligación de las familias, que generalmente carecen de medios y posibilidades para enfrentar situaciones relacionadas con el envejecimiento de sus mayores.
  • Crear marcos legales y mecanismos de supervisión de las personas mayores por sí o a través de sus organizaciones para garantizar la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en materia de salud.
  • Crear programas de atención domiciliaria en salud, adecuados al principio de diversidad, respetando hábitos y características socio-culturales. La preservación de la identidad es un derecho natural de nuestra condición humana.
  • Garantizar los derechos humanos y calidad de vida de las personas que residen en establecimientos de larga estadía, con políticas que favorezcan y diversifiquen las modalidades de residencia y de servicios de atención, protocolos de funcionamiento, control y vigilancia, tanto estatal como de organizaciones de personas mayores. Facilitar y optimizar el envejecimiento en el hogar con medidas de apoyo a las personas mayores y sus familias.
  • Mejorar los mecanismos de información de los derechos, obligaciones y programas para favorecer el acceso a los mismos con mayor control del Estado y con participación de la comunidad de las personas mayores. Punto común con los referidos al derecho del adulto mayor.
  • Incluir a la Universidad como contexto de aprendizaje de las personas mayores, favoreciendo el acceso de esta población a programas de educación continua, auspiciando la creación de cursos y actividades con contenidos curriculares diversos, propios de cada Unidad Académica y propiciar la creación de actividades de extensión universitaria dirigidas específicamente a los adultos mayores y su problemática para crear educadores específicos. Una Universidad para todos fortalecerá los lazos sociales y la interacción generacional desde una nueva perspectiva.
  • Promover la integración de políticas y recursos para programas de integración social, esparcimiento y promoción de vida sana con controles comunitarios y medición permanente de resultados y controles de ejecución presupuestaria. Medir el impacto de las acciones permitirá direccionar los recursos hacia metas de probada eficacia.
  • Propiciar la atención médica social y el cuidado de la salud para todas las personas mayores con programas equitativos sin diferencias regionales.
  • Propiciar planes permanentes de prevención de curso vital sano desde el nacimiento, para lograr un envejecimiento saludable. Calidad de vida, a lo largo de la vida. De este modo se refuerza el concepto de la vejez como un continuo del ciclo vital, ya expuesto en este documento
  • Promover la valoración gerontológica y geriátrica en la atención primaria de la salud fortaleciendo las unidades de internación con iguales características.
  • Dar la jerarquía y la educación necesaria para propiciar una salud estomatológica adecuada a lo largo del curso vital.
  • Reiterar que todos los derechos solo pueden ser ejercidos si son conocidos. Por ello el Estado debe garantizar la información de los mismos a todas las personas y el seguimiento permanente por todas las redes de salud.

 

III. De la protección de los derechos de las personas mayores

1. Difusión de la Convención Interamericana sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015)

  • Recomendar una política de comunicación y difusión de esta Convención por los medios públicos y gubernamentales, ges tionando espacios continuos en los medios de difusión masivos a fin de dar a conocer a la comunidad estos derechos.
  • Recomendar a las Universidades su especial tratamiento en cátedras e incorporación del tema en la currícula de la formación disciplinaria.
  • Promover campañas de revalorización de las personas mayores a través de los medios de comunicación, que incluyan los nuevos paradigmas que conllevan a un envejecimiento exitoso y productivo.

2. Precisar conceptos del articulado de la Convención

  • Precisar los conceptos que figuran en el art. 1º, párrafo 4º, sobre la posibilidad de establecer restricciones y limitaciones para preservar la libertad democrática.
  • Tomar resguardos para preservar los derechos de la Convención, tales como los referidos a posibles restricciones aludiendo a problemas presupuestarios.

3. Cambio Cultural

  • Fomentar un cambio cultural de la sociedad para el tratamiento igualitario de la persona mayor. Propiciar esta política de cambio a través de un nuevo paradigma, acomodar la norma al cambio.
  • Incorporar gradualmente la transición hacia la entrada a la tercera edad a través de programas y redes sociales y laborales que posibiliten crear nuevas expectativas y proyectos para las etapas venideras.

4. Regulación Jurídica

Desde el Derecho, con la sola sanción de las normas no alcanza para generar el cambio cultural, a fin de lograr el tratamiento igualitario de la persona mayor.

La «magia» de las palabras y el énfasis del discurso son un punto de partida que requiere una acción plena y continua, que permita su desarrollo..Solo un entendimiento mutuo de los sucesivos pilares del poder y la gestión que acuerden en la continuidad de estas políticas de cambio, comunes a todo pensamiento progresista y digno, posibilitara la efectividad de esta acción.

  • Creación de Juzgados especiales para el adulto mayor con profesionales especializado en el tema.
  • Constante monitoreo de la aplicación de la Convención a partir del momento que tome estado parlamentario.

5. Bienestar general

Que la Sociedad en su conjunto y especialmente las jóvenes generaciones comprenda n a quienes con sus aportes han contribuido y contribuyen al desarrollo del país.

 

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